Ansiedad y estrés laboral: síndrome de burnout

Dr. Rogers A. Pezoa Patiño.

El aumento del estrés laboral en general puede generar el síndrome de burnout, el cual constituye un problema de salud mental y es conocido como un conjunto de signos y síntomas de desgaste emocional.

Este síndrome aparece cuando fracasan los mecanismos compensatorios de adaptación ante situaciones laborales con un estrés sostenido. En su desarrollo intervienen factores ambientales, culturales y personales. Entre los factores ambientales se ha observado que profesionistas de la salud, trabajadores del sector servicios (policías) y docentes, son los que presentan una mayor prevalencia.

Entre los factores culturales se propone la concepción subjetiva de la cultura y los aspectos sociales y económicos de las personas. Asimismo, la falta de apoyo en el trabajo, la escasez de personal que produce sobrecarga laboral y el tipo de turnos. Entre los factores individuales se ha considerado los rasgos de personalidad, la efectividad, el optimismo y la autoestima.

El síndrome se detecta en el 7.5% de las personas antes de los 5 años de ejercicio profesional o laboral, y en el 25% antes de los 10 años de desempeño, constituyéndose en un problema de salud pública.

Entre las manifestaciones clínicas más frecuentes de tipo psicosomático se hallan: fatiga crónica, dolor de cabeza, alteración del sueño, baja de peso, gastritis y dolor muscular. Se señalan entre las manifestaciones conductuales: ausentismo laboral, abuso de sustancias (café, alcohol, tabaco, psicofármacos), aumento de conductas violentas, relaciones humanas superficiales y comportamiento de alto riesgo.

Entre las alteraciones emocionales: aburrimiento y actitud cínica, distanciamiento afectivo, impaciencia e irritabilidad, sentimiento de omnipotencia, dificultad para la concentración, depresión y/o ansiedad y conflictos con el grupo familiar.

A nivel biológico se producen cambios, tales como aumento de la presión arterial, de los niveles de colesterol y triglicéridos, así como del riesgo de enfermedades coronarias, además de respuesta autoinmune deficiente, colitis y alteraciones en el apetito y el ciclo de sueño vigilia.

Este síndrome puede ser tratado con medicamentos (psicofármacos: antidepresivos, en especial con inhibidores de la recaptación de serotonina; ansiolíticos e inductores del sueño), según sea el estadío clínico o las manifestaciones que presente la persona. A la vez se recomienda el cambio o modificación del ambiente laboral.

Lo más importante es la prevención. Se ha sugerido un estilo de vida saludable, el cual puede resumirse en el acróstico ADELANTE, el cual significa:

A: Agua natural, en una cantidad de 10 a 13 vasos diario.

D: Descanso, sueño adecuado de 6 a 8 horas diarias, en horario fijo.

E: Ejercicio aeróbico, de 5 a 7 veces en la semana, no competitivo, con una duración de 30 a 60 minutos.

L: Luz solar, exponerse de acuerdo con el color de piel de 5 a 20 minutos, antes de las 9 de la mañana y después de la 17 hrs.

A: Aire, cuidar la circulación de aire natural en la casa y de una adecuada ventilación del dormitorio.

N: Nutrición adecuada, balanceada, control de calorías, moderada y variable. Uso de verduras, frutas, tubérculos y leguminosas.

T: Temperancia, uso moderado y equilibrado de todo aquello que se considera adecuado para el ser humano.

E: Esperanza en lo superior, a través de una práctica adecuada de la espiritualidad por encima de la religiosidad.

Bookmark and Share

Usted puede dejar una respuesta, o trackback de su propio sitio.

Un Comentario para “Ansiedad y estrés laboral: síndrome de burnout”

  1. Juan Silva dice:

    Excelente, para las personas en estos dias es como si leyeran la mente… es como dicen la enfermedad del siglo XXI… la salud primero el trabajo despues….

Deje un Comentario

 

Powered by WordPress